Mujeres rompen algunas de las tradiciones culturales en el totonacapan (Foto: Jorge Huerta E.)
Mujeres rompen algunas de las tradiciones culturales en el totonacapan (Foto: Jorge Huerta E.)

– Ante la falta de interés de los varones en las danzas autóctonas, niñas participan en actividades antes impedidas 

Por Jorge Huerta Estrada/ El portalMX

Durante generaciones algunas actividades reservadas para los varones han tenido que romper la prohibición ante el riesgo de su desaparición, por lo que las niñas han tenido que hacer la labor de conservación y rescate de las tradiciones en municipios de los altos de la sierra madre oriental, región norte de Puebla y la parte conocida como totonacapan que incluye también al estado de Veracruz.  

Las danzas autóctonas que se practican en los pueblos del totonacapan en ambos estados, siempre fueron atesoradas por  los hombres, ya que la creencia dicta que muchas de estas actividades  representan una purificación, y como en muchas de las culturas del mundo, se ha tenido de la mujer una visión negativa para algunas expresiones culturales.

Muchas de las danzas eran ejecutadas por varones, incluso en indumentaria femenina, sin embargo hoy están en riesgo de desaparición (Foto: Jorge Huerta E.)

En la danza de voladores, que se practica desde la Mesoamérica precolombina, particularmente en la zona costera del golfo de México, en el municipio de Papantla, Veracruz, no se les permite, aún hoy, que participen o se encuentren presentes en la ceremonia del corte, arrastre y siembra del palo volador; la mujer es excluida de participar en el ritual.

Sin embargo en la parte serrana, en los municipios de Zozocolco, Veracruz y Cuetzalan, Puebla, las mujeres han tenido su aporte en la danza ritual de voladores, ante la incredulidad de los grupos de danzantes del municipio de Papantla, pues la prohibición continúa, a diferencia de los municipios serranos donde incluso, hasta escuela de niñas voladoras existen.

La maringuilla

En Filomeno Mata, municipio veracruzano llamado antes Mextitlán, en la zona limítrofe con Puebla, algunas danzas se han podido rescatar porque las niñas han intervenido a causa de la apatía de los niños varones, cuando tienen que vestir con ropa de mujer o personificar a un ente femenino cada vez encontramos más resistencia para participar.

Mujeres voladoras en un Cuetzalan, Puebla (Foto: Jorge Huerta E.)

La maringuilla, personaje femenino en las danzas de esta región era personificado con varones vestidos de mujeres, ante esta negativa, las niñas han sido autorizadas para danzar, ya que de otra manera no se podían ejecutar esos bailes, sobre todo en las fiestas patronales que se llevan a cabo cada año en todos estos lugares.

Juan Ramos Santiago, ex danzante y director de cultura de Filomeno Mata, relata cómo esta situación ha cambiado, “En 2014 formamos un grupo invitamos a las niñas de casa en casa es cuando las niñas participan en este momento, estaba prohibido en nuestros ancestros en la danza no manchar la danza, no prestaban a las niñas o señoritas porque se mezclan todos, la danza no se mancha se hace un ritual, si tú tienes tu esposa o novia, la abrazas o la besas, en aquel entonces no se permitían”.

“Los niños ya no quieren vestir vestidos (de mujer), ya no quieren ir de dama, en la maringuilla y los negritos… ahora que las niñas son participes, antes cuando se hace la tradición a cultural a donde se mezcla a las niñas ya hay separación, ellos un lado y ellas en otro lado, por ejemplo un payaso tiene su actuación donde en algunos sones pueden bailar con la dama”, comenta.

En el municipio de Coahuitlán, comunidad vecina de Filomeno Mata, el maestro de danzas tradicionales como los Negritos y los QuetzalesGilberto  Domínguez López, ha externado su preocupación porque a las nuevas generaciones no les interesa participar en las fiestas patronales a pesar que una de ellas, la de los Negritos tiene una connotación espiritual.

En este momento él cuenta con seis niñas y ocho niños, en el caso de los Negritos se le ha permitido a la mujer participar porque lleva la Maringuilla, el maestro asegura que desde hace 40 años la mujer participa porque los varones ya no quieren salir a bailar como mujer, razón para buscar a las damas que llenen estos espacios.

Niñas voladoras

En el municipio de Zozocolco, en la entidad veracruzana, desde hace más de veinte años las mujeres han participado en este ritual reservado para los varones, en Cuetzalan, Puebla, existe desde hace mas de una década, una escuela de niñas voladoras, ya que un caporal, Jorge Baltasar, tuvo varias hijas que iniciaron su participación en la danza por la presunta apatía de los varones.

Coincidentemente, a los pueblos de Cuetzalan y Zozocolco se les ha otorgado la denominación de  Pueblos Mágicos, sin dudarlo, el hecho que la tradición de la danza de voladores se haya mantenido en estos lugares como una de las principales expresiones culturales, ha sido resultado luego del reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Nos encontramos quizá en un camino sin retorno, donde los roles de género han cambiado no solo en las grandes urbes como parte de una intromisión femenina al mundo masculino, la dichosa equidad de género, que en este caso está llegando a las comunidades indígenas no ha sido por cesión voluntaria de los hombres, sino por el desinterés de continuar ocupando esos espacios que durante generaciones prohibía a las féminas su participación. (octubre/2021)

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