Paisaje y refinería petrolera de Poza Rica Colección Casasola, Serie Estados de la República. Veracruz 1972/1973 Fototeca Nacional. Coordinación Nacional de Difusión © Secretaría de Cultura. Instituto Nacional de Antropología e Historia. CC BY-NC-ND 4.0 https://repositorio.inah.gob.mx/o-844118
Paisaje y refinería petrolera de Poza Rica Colección Casasola, Serie Estados de la República. Veracruz 1972/1973 Fototeca Nacional. Coordinación Nacional de Difusión © Secretaría de Cultura. Instituto Nacional de Antropología e Historia. CC BY-NC-ND 4.0 https://repositorio.inah.gob.mx/o-844118

– En 1926 se inició la perforación del pozo 2 en el Rancho Tepetate hoy colonia División de Oriente

Por Jorge Huerta E./ informatePR

Poza Rica, Ver.- Luego de la reunión de actores y agentes culturales en la ciudad de Poza Rica con autoridades municipales, donde cada uno de los asistentes se pronunció al respecto de sus quehaceres y futuras expectativas, llamó la atención una petición, aunque informal, muy especial, pedir perdón porque hace cien años, personajes llegados de tierras extranjeras extrajeron de las entrañas de la tierra los jugos de la misma.

Luis Navarro Arteaga, jefe del área de arte y cultura del ayuntamiento de Poza Rica explicó que ante la celebración del centenario en este 2026, del inicio de la perforación del pozo 2 Poza Rica en el Rancho Tepetate, hoy colonia División de Oriente, la reconocida artista plástica Guillermina Ortega, en una plática, se pidiera permiso y perdón, como se hace en las ceremonias de los pueblos originarios cuando realizan alguna actividad, petición o celebración.

Es común ver, por ejemplo, como en la ceremonia del corte arrastre y siembra del palo volador donde los grupos ejecutan sus danzas, se pide permiso por cortar uno de los árboles; hay que recordar que los pueblos originarios son muy respetuosos del equilibrio que debe existir entre el hombre y la naturaleza.

Ingleses en Poza Rica

“La compañía mexicana de petróleo el águila, S.A.” de origen británico, desde tiempos del porfiriato, fue una de las empresas extranjeras que explotaron los veneros de petróleo encontrados en distintas entidades, principalmente en Veracruz. Antes de El águila, fue la “Oilds Fields of Mexico Company” quien inició algunos de los trabajos, principalmente en el campamento de Palma sola que incluía la comunidad de Furberos.

Al declinar este campo, en 1926 iniciaron los trabajos de perforación en el Rancho Tepetate donde perforaron el pozo número 2 Poza Rica y que a la postre se convertiría en el Campo Poza Rica; de ahí surgiría también la ciudad con el mismo nombre. Es así que los ingleses llegaron a estas tierras con la intención de llevar a la superficie el bitumen, chapopote o petróleo para industrializarlo. Más tarde, después del hallazgo este lugar recibiría el nombramiento de “La capital petrolera de México”.    

Pedir perdón

Al cumplirse los cien años del inicio de las actividades petroleras, de acuerdo a las costumbres de la región, debió haberse pedido permiso al dios o señor del monte, kiwikgolo (dentro de la cosmovisión totonaca) para obtener el consentimiento y estar protegido contra cualquier adversidad. Desde la creación de Poza Rica han sucedido algunos episodios merecedores de catalogarlos como historias increíbles y trágicas.

Los engasados en la colonia Flores Magón, la explosión de las instalaciones de PEMEX en Nuevos Proyectos, la explosión del llamado Pozo 6 quemado y las inundaciones de 1999 y 2025, son ejemplo de situaciones hostiles que han vivido los pozarricenses a lo largo de su historia. Sobre desastres naturales el impacto de huracanes han dejado también profunda huella como el Gilberto, Dean y Grace, entre muchos otros. Sin duda también podríamos agregar las luchas sindicales, primero ante las compañías extranjeras y posteriormente en PEMEX.

El avionazo de 1970, algo que causó conmoción a nivel nacional por el fallecieron 14 periodistas de distintos medios de comunicación. Tampoco podemos ignorar un par de episodios por demás vergonzoso conocido como la matanza de los Goyos en 1958, el deceso de la Yoyis Nolivos o el asesinato del periodista Alberto J. Altamirano, y más recientemente, el atentado al empresario periodístico Raúl Gibb Guerrero en 2005.

Dos memoriales dan cuenta de aspectos que no se pueden pasar por alto. En el parque Juárez se ha erigido el primero en recuerdo de las víctimas de la protesta electoral de 1958, cuando fue perpetrado un fraude electoral municipal en tiempos de un partido hegemónico. El otro memorial se constituyó para honrar a los desaparecidos desde el gobierno de la fidelidad. En este 2026 ya hay dos jóvenes de las que no se sabe su paradero.

Aún existe un debate en torno a la figura del ing. Jaime J. Merino, pero ese tema no se ha podido ventilar públicamente, pues existen fuerzas encontradas. Mientras el cronista de la ciudad ing. José Luis Rodríguez Badillo se ha mostrado promotor incansable del merinismo, el cronista adjunto, Mario Román del Valle ha hecho lo propio; incluso un trabajo de investigación dio como resultado que la CNDH haya determinado una disculpa pública para familiares de las víctimas del 6 de octubre de 1958, donde se acusa al superintendente de PEMEX como uno de los responsables.

El 22 de julio de 1926 se inició la perforación del pozo 2 Poza Rica en el Rancho Tepetate. A partir de ese momento la historia dio un giro importante, no solo para el cantón de Papantla y el municipio de Coatzintla, sino también para el futuro de Poza Rica. Esta tierra que ha sido explotada y esos recursos naturales cambiaron la economía y el entorno del país, llevándolo al estatus de uno de los mayores productores de la época. (13/enero/2026)

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