– No cesan medios de comunicación por criticar esquema estatal de la petrolera
Por Jorge Huerta E./ informatePR
En entrevista transmitida por una estación de “radio nacional”, el conductor Pepe Cárdenas, abiertamente en concordancia con su entrevistado, hablaron de lo mal que le está yendo a la nación con el manejo de PEMEX, de la deuda que arrastra, o más bien, las dos deudas, la que ha decidido el gobierno actual para volver a encausarla como el sostén económico del país y la deuda eterna de los gobiernos pasados que mantuvieron una escalada de desmantelamiento en pro de la “inversión extranjera”.
A propósito de otro aniversario más de la Constitución de 1917 (la llamada Constitución carrancista) donde este día el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial conviven en una línea de coincidencia con el tema de la soberanía energética, y como instrumento principal a Petróleos Mexicanos para llevar a cabo uno de los planes maestros del gobierno federal con el incremento de la producción de combustibles, a los que ha sumado dos grandes refinerías a la producción nacional con Deer Park y Dos Bocas, la primera en USA (gol a los gringos) y la segunda en Tabasco.
Volviendo al tema de la entrevista, los radioescuchas fuimos bombardeados con argumentos (válidos o no) del “despilfarro” que representa la paraestatal, pues su rescate requiere de millonarios recursos para el funcionamiento y el objetivo público de hacer a nuestra nación un país autosuficiente en materia energética. No hay que olvidar que un sector de los medios de comunicación, siempre aplaudieron las medidas privatizadoras del gobierno en su momento, aunque eso representara la desaparición de la paraestatal con la finalidad de hacer negocios privados.
De acuerdo a un resumen de Petróleos Mexicanos, la deuda disminuyó en los últimos once años. Las cifras presentadas por el gobierno federal, son la reducción del orden del 20 %, es decir de unos 84.5 mil millones de dólares, además de haber incrementado la producción de combustibles, como apuntamos a través de las refinerías recuperadas tanto en USA, como la construida en México.
Desde el salinato se trató de desmantelar a la empresa con los cambios en el Legislativo al artículo 27 Constitucional para abrir la posibilidad de inversión al capital privado; desde entonces la política económica cambió, y aunque hubo una transición de partidos, la ola de privatizaciones continuó en el último decenio PRI/PAN, y se empezó a establecer la narrativa del fin de la gallina de los huevos de oro.
Presión de USA
La presión estadounidense a través de las amenazas hacia el gobierno mexicano de entrar a poner orden, así como la asignación de aranceles, no es más que otra razón para ablandar a la administración mexicana a ceder por el mercado de hidrocarburos, sin embargo, hasta el momento parece que la presidenta continúa en la postura, que la derecha sataniza como nacionalista y estatista, en un mundo convulso donde las potencias luchan por las reservas petroleras.
La decisión de llevar ayuda humanitaria y petrolera a Cuba, enemigo de Washington, es otro ejemplo más que aclara los dimes y diretes entre México y USA, el mensaje es más claro, parece que ya no hay obediencia ciega y las decisiones serán tomadas desde Palacio Nacional. Mientras los medios locales e internacionales tratan de hacer su labor, hasta el momento no han hecho mella en la opinión pública mexicana. (10/febrero/2026)









































