
– Urgente reparación o reconstrucción, ante la temporada de lluvias
Por Jorge Huerta E./ informatePR
Poza Rica, Ver.- La fuerza de la corriente que causó el desbordamiento del río Cazones la madrugada del viernes 10 de octubre, trajo desesperanza, terror e incredulidad, tanto que los daños cuantiosos para la totalidad de familias que se vio sumergida parte o su vivienda completa, se comparan a la seguridad del borde construido para la protección de la población.

Esa energía dentro del caudal del río Cazones, socavó parte del muro de contención que tendría que ser reparado o reconstruido, con la lógica urgencia de estar en plena temporada de lluvias y huracanes, sin embargo, se antoja complicado, ya que las obras de esta magnitud siempre han acusado burocracia y apatía por ser obras de recursos superlativos en comparación con otras necesidades.

En un recorrido por encima del muro de contención pudimos constatar que hubo tramos que fueron destruidos por la fuerza natural del caudal, por los altos volúmenes de agua, en un lapso muy corto de tiempo, y que dejó daños importantes tanto a las viviendas como a la obra hidráulica.

De ahí se pudo observar las condiciones en las que se encuentran decenas de familias que ni siquiera han podido obtener ayuda, ante el cúmulo de damnificados que se van encontrando al paso que desalojan las vías de acceso para poder llegar a las calles de sectores más alejados, como en el caso de las colonias a un costado del muro como son Ignacio de la Llave, Granjas, Morelos, ampliación Morelos, y sector quebradora.

También, desde la cima del muro de contención, se pudieron observar algunas familias que se encuentran a la intemperie del otro lado del río, en la colonia División de caminos, del municipio de Tihuatlán, que también esperan la ayuda, a una semana del desbordamiento del río Cazones. (17/octubre/2025)









































