– La monografía de Poza Rica se planificó desde hace más de tres años y no se han presentado un solo avance
– Problemas internos frenan iniciativas; no hay reconocimiento por derechos de autor en trabajos
Por Jorge Huerta E./ informatePR
Poza Rica, Ver.- El Consejo de la Crónica de la ciudad de Poza Rica se encuentra en una encrucijada, se cumplirán cinco meses de inactividad, ante la negativa del cronista José Luis Rodríguez Badillo, de convocar a las reuniones; la monografía del municipio que se planificó desde al menos hace tres años no presenta ningún avance, denunciaron integrantes y aseguraron que existe división al interior de la organización.
A pesar que algunos de los miembros de dicho Consejo, han presentado sus investigaciones, el propio coordinador se ha negado a recibir los trabajos, asimismo esperan que se convoque a la reunión mensual, pero hasta el momento no han recibido el llamado; este es el único Consejo municipal de Poza Rica que se encuentra inactivo, en cuanto a las reuniones y el cotejo de avances.

Y es que, desde su constitución, no se ha publicado ni una sola crónica de la ciudad por parte de los integrantes ni tampoco del propio cronista Rodríguez Badillo; hay que recordar que cada viernes, en un espacio del propio ayuntamiento, Leonardo Zaleta Juárez, anterior cronista, dedicaba parte de su trabajo en torno a dicha comisión.
Solo mis chicharrones
A decir de los integrantes del Consejo, el presidente del organismo que recae en el cronista local, no es capaz de reconocer el trabajo de los demás integrantes, cosa que ha inconformado a medio Consejo, por lo que solicitan a la autoridad municipal, tome cartas en el asunto. En las publicaciones existentes solo aparece la autoría del cronista, como si los integrantes no existieran. Uno de los últimos trabajos es el libro “Poza Rica Vive Bella”, que pretendió imprimir sin éxito.
Y es que el libro que impulsó el ex alcalde de Poza Rica, Fernando “pulpo” Remes Garza, tenía el inconveniente de haberse planificado con un presupuesto de tres millones de pesos, pero que a ciencia cierta nadie explicó el destino del proyecto o del recurso. Sobre todo, porque se elevarían los gastos necesarios para subsecuentes ediciones, ya que, a decir del propio ingeniero, la autorización era solamente para la primera impresión del texto.

Monografía
Es necesario que la monografía de la ciudad de Poza Rica, se fundamente científicamente, pues “Poza Rica vive bella” no contó con las fuentes y referencias correspondientes para ser un documento académico; cabe señalar que algunas publicaciones que se han hecho de la historia de Poza Rica no han tenido comprobación objetiva, pues no se cita a las fuentes en los textos.
Por otro lado, lo que solicitan los miembros del Consejo de la Crónica de Poza Rica sean reconocidos los créditos correspondientes, ya que en las obras presentadas por el cronista local no se respetan los derechos de autor, algo sistemático en los trabajos antes publicados. Muchas de las familias han hecho el reclamo correspondiente, sin que haya tenido alguna consecuencia, sobre todo con el material fotográfico.

De acuerdo a la Ley de derechos de autor se tienen que respetar los derechos tanto morales como patrimoniales, algo que el cronista de la ciudad de Poza Rica, ha pasado por alto, pues en sus obras no aparecen los créditos obligatorios de quienes le han proporcionado las imágenes durante años, tácitamente existe la negativa de reconocer a los autores o propietarios.
Reclamo de ultratumba
Difícilmente alguno de los propietarios de los autores de las fotografías empleadas en las ediciones del sello “Por la senda del recuerdo”, vendrán de ultratumba al reclamo de su correspondiente acreditación como autor intelectual o propietario de las imágenes, sin embargo, existen preceptos legales que en estos últimos años se han tenido que respetar.

Situación legal
Apenas el 14 de mayo de 2026, se realizó la última modificación a la Ley de Derechos de autor en el país. El Artículo 57 menciona que “Toda persona física o moral que publique una obra está obligada a mencionar el nombre del autor o el seudónimo en su caso. Si la obra fuere anónima se hará constar. Cuando se trate de traducciones, compilaciones, adaptaciones u otras versiones se hará constar, además, el nombre de quien la realiza”.
El artículo 21 (fracción III) de la Ley Federal del Derecho de Autor “establece que el derecho de exigir el reconocimiento de la autoría pasa a los herederos legítimos tras la muerte del creador. No importa que el fotógrafo original o la persona que facilitó el archivo ya haya fallecido; la ley faculta a su familia actual para defender su memoria histórica”.
Y es que reza un dicho, que el ignorar la ley no exime de su cumplimiento, sobre todo en este siglo XXI de las comunicaciones y la tecnología, donde la obra realizada por una persona tiene su debida protección. Tanto los derechos patrimoniales como los derechos morales se encuentran protegidos por la ley.
De acuerdo al artículo 29 de la propia ley, “los derechos patrimoniales de una obra duran la vida del autor y 100 años más aun después de su deceso.

Si las fotografías se utilizan antes de los 100 años de la muerte de los fotógrafos originales, las imágenes no son de dominio público y usarlas sin crédito ni pago es una violación franca a la ley a menos que hubiese un acuerdo escrito”.
Obligación moral
Incluso, si las fotografías ya tuvieran más de 100 años y fueran del dominio público, el artículo 147 de la LFDA, se tiene que mencionar el nombre del autor, pues los derechos patrimoniales, al ser del dominio público se exime del pago, sin embargo, los derechos morales obligan a acreditar la autoría de las imágenes.
Por otro lado, existe el riesgo de llevar el caso a los tribunales por parte de los familiares, quienes gozan de los derechos que establece la LFDA; el tema es delicado, pero se ha pasado ignorado. Además de la acreditación de las publicaciones, las fotografías impresas que ha solicitado a las familias tendrían que ser devueltas.

Cronista activo
Por otro lado, la ociosidad del Consejo de la crónica contrasta con los demás consejos, incluso, aunque algunos de ellos gozan de prestigio académico, pero sin una cabeza visiblemente creativa, la historia de Poza Rica tendrá que esperar. Hay que hacer hincapié que no solo los sucesos pasados tendrían que ser del interés del cronista, pues la historia se escribe día a día y hay acontecimientos de importancia que no han sido tomados en cuenta.
Los integrantes del Consejo de la crónica son un grupo sin fines de lucro, sin embargo, el único que recibe un salario mensual es el propio cronista, tenga actividad o no. En el propio perfil de Facebook del Consejo de la crónica la última publicación data del 21 de junio de 2026 y la anterior el 15 de marzo, pero no es de divulgación, sino como efemérides; hasta en la red social es notoria la apatía. Facebook
Cambio de enfoque
Por otro lado, le han solicitado al cronista de Poza Rica, que tenga consideración con sucesos importantes de la localidad y como ejemplo el académico Sergio Abdías Altamirano, sociólogo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, pidió que se guarde en la memoria histórica, sobre todo en el caso de la muerte del periodista Antonio J. Altamirano de 1960.

Existe una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en donde, entre otras cosas reconoce los abusos que fueron objeto algunos ciudadanos de Poza Rica, como el caso del periodista Altamirano y el suceso del conflicto postelectoral conocido como “La matanza de los Goyos”, donde fueron ultimados miembros de esa agrupación social; ambos casos establecidos en la recomendación No. 137VG/2023.
Le piden al cronista José Luis Rodríguez Badillo, “la necesidad de abrir las puertas de la historia local a los excluidos sistemáticamente por razones políticas, a los héroes de nuestra patria chica”, ya que ha mostrado una obsesión sesgada al ignorar la dimensión de los hechos, algo evidente en el museo de la ciudad por ensalzar o “exaltar a personalidades e individuos agigantadas por el desempeño del puesto y la pujanza estructural de la empresa a la cual servían”, según palabras del sociólogo.
Frente artístico
Por otro lado, existe un frente artístico bajo el nombre de Colectivo Decauville, contrario a los movimientos de izquierda, donde queda en evidencia la instalación de un discurso como el presentado en febrero de 2025 en Gran Patio, con “Poza Rica Tierra prometida”, donde al movimiento de los Goyos los catalogan como violentos y comunistas; ese hecho ocurrido en 1958 ha sido reivindicado por una investigación de la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos con la recomendación 137VG de 2023.
Poza Rica fuera de los encuentros
Cada año se lleva a cabo la reunión estatal de cronistas del estado de Veracruz, en la que Poza Rica se encuentra fuera por una sanción personal hacia el cronista Rodríguez Badillo, pero eso no parece preocuparle. Este municipio de los más importantes en la entidad debería de buscar la manera de volver a esas reuniones, donde la localidad de Poza Rica tiene mucho que ofrecer.
Investigación histórica
Se cumplirán cinco meses desde la última convocatoria, pero en este momento, no ha habido un motivo para la suspensión de las reuniones; nadie ha tenido la atención de notificarlo. Cabe señalar que una investigación histórica debe llevar una metodología impecable. Algunos trabajos de investigación sobre la historia de Poza Rica, no tienen la objetividad requerida. Por el momento existe una división para tratar algunos temas debatibles, pero incluso, ni siquiera hay la disposición para esos debates. Necesitamos bases sólidas en esta tierra de la que hay mucho que contar, pero bien contado. (14/septiembre/2026)









































