Por Jorge Huerta Estrada/ ElportalMX
San Miguel de Allende, Gto.- Fue el 16 de septiembre de 1810 cuando el cura Miguel Hidalgo y Costilla tomó del Santuario de Jesús del Nazareno el estandarte de la Virgen de Guadalupe y lo llevó para inspirar a su ejército, ante la sublevación contra los españoles y proclamar así la independencia de México.

El Santuario se encuentra en el pueblo de Atotonilco, perteneciente al municipio de San Miguel de Allende, Guanajuato, el cual se conoce también como la Capilla Sixtina Mexicana, pues alberga unos frescos en su interior que fueron plasmados por el pintor queretano Miguel Antonio Martínez de Pocasangre.
Atotonilco es una población pequeña que cuenta con calles empedradas y algunos comercios y restaurantes, se localiza entre Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende; la entrada por el Cortijo ofrece un pequeño trayecto con una atmosfera provincial; las calles y paredes de algunas propiedades hechas de piedra nos trasladan a otro tiempo.

Miguel Hidalgo, después de dar el grito en Dolores pasó por Atotonilco, donde tomó el estandarte de la virgen, antes de llegar a San Miguel el Grande (hoy San Miguel de Allende), Celaya, Guanajuato y Valladolid (hoy Morelia), en la primera parte de la ruta de la Independencia.
Y aunque el Santuario de Jesús del Nazareno es conocido por las pinturas en paredes y techos, también se cuenta con diversidad de esculturas de santos, y por supuesto el viacrucis. Las antiguas puertas de madera aún conservan algunas pinturas de pasajes bíblicos que acusan deterioro por el paso del tiempo.

El Santuario de Jesús del Nazareno fue declarado Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO, lo mismo a la ciudad de San Miguel de Allende, sin duda este ha sido uno de los puntos importantes de la historia de nuestro país, donde el cura Miguel Hidalgo inició la lucha para expulsar a los españoles que habitaban en estos territorios desde hacía 289 años atrás.










































