
– El surgimiento de Petromex ante la prensa antipatriótica
Por Jorge Huerta E./ informatePR
El 7 de junio se celebra en México el día de la Libertad de Expresión, coincidentemente en esa fecha se crea la empresa paraestatal más importante del país, una vez que el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, siendo presidente, expropia a las compañías petroleras sus bienes aquel memorable 18 de marzo de 1938, Petróleos Mexicanos.
Y es que en estos tiempos cuando tenemos muchos medios al nuestro alcance por el desarrollo de tecnologías, podemos expresar incluso nuestra inconformidad, hasta con los propios medios de comunicación, que son los que, por lógica, nos proveen de información; hoy podemos hacer un reclamo y constituirlo en debate, ante una afirmación falsa o dudosa.

Hemos visto como en redes sociales múltiples controversias entre usuarios y periodistas, que defienden cada quien una postura adversa, algo inimaginable hace un par de décadas, sobre todo cuando algunos medios de comunicación solo publicaban la información oficial, del gobierno, en tiempos del Partido Revolucionario Institucional.
El surgimiento de PEMEX
Durante décadas, las empresas petroleras, la gran mayoría de capital extranjero, extrajeron los recursos petrolíferos del país, casi bajo sus propias reglas. La Expropiación Petrolera del 18 de marzo de 1938, fue la culminación de una serie de desencuentros entre el gobierno federal y el grosor de las transnacionales que se negaban a acatar los fallos judiciales en perjuicio del país.
Fue en 1934 cuando se creó la paraestatal Petróleos de México (Petromex), para hacer frente a las petroleras como “El águila”, incluso existe la revocación de una concesión de la explotación de un pozo petrolero en una de las parcelas de Poza Rica por parte de la Secretaría de la Economía Nacional, meses antes de la Expropiación del 38.

Sin embargo, es hasta el 7 de junio de 1938 cuando se funda Petróleos Mexicanos; de ahí a la fecha la paraestatal ha sido el emblema de la industrialización del país a través de la explotación de los hidrocarburos y derivados, aun así, no ha sido una tarea fácil mantener su tarea intacta desde entonces.
En el propio discurso de Lázaro Cárdenas ese 18 de marzo, mismo que se encuentra en resguardo de la Fonoteca Nacional en la CDMX, lugar donde se localiza el acervo sonoro de la nación, existe un espacio dirigido a los medios de comunicación de aquella época, que, dicho sea de paso, sin recato alguno, tomaron partido y no exactamente para la decisión que finalmente beneficiaría al país.
Cárdenas, primero hace una crítica que las compañías que “se han dedicado a crear una campaña sorda y hábil dentro y fuera del país…”. Las acusa de “lesionar seriamente los intereses económicos de la nación…”; también las culpa de incitar acciones contra el propio gobierno mexicano.

“Nadie discute ya si fue cierto o no que fueran sostenidas fuertes facciones de rebeldes por las empresas petroleras en la Huasteca Veracruzana y en el Istmo de Tehuantepec, durante los años 1917 a 1920 contra el Gobierno constituido. Nadie ignora tampoco cómo en distintas épocas a las que señalamos y aún contemporáneas, las compañías petroleras han alentado casi sin disimulos, ambiciones de descontentos contra el régimen del país, cada vez que ven afectados sus negocios, ya con la fijación de impuestos o con la rectificación de privilegios que disfrutan o con el retiro de tolerancias acostumbradas”.
Prensa antipatriótica
Como una historia repetida, en aquel discurso del tata ante la decisión de la Expropiación de los bienes a las empresas explotadoras del hidrocarburo, acusa al mismo tiempo a las petroleras de promover el caos invirtiendo dinero para armar a los grupos rebeldes. “Han tenido dinero para armas y municiones para la rebelión. Dinero para la prensa antipatriótica que las defiende. Dinero para enriquecer a sus incondicionales defensores”.
Justificación
“Es por lo tanto ineludible, como lógica consecuencia de este breve análisis, dictar una medida definitiva y legal para acabar con este estado de cosas permanente en el que el país se debate sintiendo frenado su progreso industrial por quienes tienen en sus manos el poder de todos los obstáculos y la fuerza dinámica de toda actividad, usando de ella no con miras altas y nobles, sino abusando frecuentemente de ese poderío económico hasta el grado de poner en riesgo la vida misma de la nación, que busca elevar a su pueblo mediante sus propias leyes aprovechando sus propios recursos y dirigiendo libremente sus destinos”.
Para el cierre del discurso, Cárdenas del Río habla de una Exclusiva soberanía y dignidad nacional, pues el argumento es que México tiene el derecho de tomar sus propias determinaciones, sobre todo cuando esos entes no quisieron acatar los fallos judiciales que eran a favor de los trabajadores mexicanos.
Hoy, en el siglo XXI, llamado de las comunicaciones, los debates en torno a cualquier tema están a la orden del día, pero el cuestionamiento de la ciudadanía a los medios de comunicación ha ido creciendo, sobre todo en esta época donde los intereses extranjeros vuelven a la cargada, con una política extranjera de injerencia en México, cuando se trata de la explotación de los recursos naturales; las leyes de hoy tienen un sentido de buscar la soberanía plena, con la explotación de esos recursos. (07/junio/2026)








































