EN RUINAS EL CAMPO DE PEMEX SAN ANDRÉS; SOLO DEJÓ MISERIA A LAS COMUNIDADES DE PAPANTLA

- En el abandono las instalaciones que un día fueron oficinas administrativas de uno de los campos petroleros más importantes de la zona

POR FABIÁN MARTÍNEZ

El otrora poderoso campo de San Andrés reducido a ruinas. La imagen del comedor
( Foto: Jorge Huerta E)

El campo petrolero San Andrés, ubicado en el municipio de Papantla se encuentra en ruinas como una muestra de la decadencia petrolera que prevalece en ese lugar, pese a que en los años 70 fue uno de los campos de explotación de hidrocarburos más importantes a nivel nacional.

Las instalaciones que una vez albergaron las oficinas administrativas, están completamente abandonadas e incluso solo quedan las huellas de lo que en su tiempo, fueron construcciones muy similares a las que se ubican actualmente en la colonia Loma Bonita, en el interior del campo, en Poza Rica.

Actualmente algunas personas indigentes hacen uso de los edificios, donde a falta de un espacio para vivir, se han apoderado de un inmueble que se encuentra en deplorables condiciones y en el olvido para los funcionarios de la paraestatal.

En algunas partes solo se observan rasgos donde en su tiempo estuvieron construidos un auditorio y otras oficinas, pero que hoy solo reflejan el fin de lo que ha sido la industria petrolera en esta región.

En esa misma zona solo funciona una estación de bombeo de agua a pozos y una antena de comunicaciones, lo que permite que siga vivo el recuerdo de lo que fue el boom petrolero en San Andrés, en el municipio de Papantla.

SOLO MISERIA DEJÓ EL AUGE PETROLERO

Habitantes de esa zona del totonacapan no se han visto beneficiados de la explotación del petróleo
( Foto: Jorge Huerta E)

Habitantes del ejido Emiliano Zapata, donde pertenece San Andrés, señalan que Pemex sólo ha dejado miseria en las comunidades de la zona (Foto: Jorge Huerta E.) Los habitantes del ejido Emiliano Zapata, recuerdan con nostalgia el movimiento que represento en los años 70 la industria petrolera, donde incluso una buena parte de los accesos a instalaciones de pozos se encontraban debidamente asfaltados, hoy también se puede observar que todo eso desapareció.

La comunidad donde habitan 59 ejidatarios y unos mil 500 habitantes en general, está sumida en la marginación y existe pobreza extrema, al carecer de los servicios más elementales como agua potable y drenaje.

De acuerdo con el comisariado ejidal Gregorio Pérez Pérez, quienes habitan en San Andrés, no recibieron ningún beneficio de la «bonanza» petrolera, pues incluso desde 1999 después de la inundación, la paraestatal dejó de suministrarles agua, único apoyo que les era otorgado por la explotación del subsuelo.

Oficinas administrativas del campo San Andrés que en los años 70 tuvieron su mayor auge
( Foto: Jorge Huerta E)

Durante los últimos siete años, ese ha sido uno de los problemas más graves para la población pues las administraciones municipales no lograron gestionar ante PEMEX, el suministro del vital líquido, ni tampoco han logrado introducir la infraestructura hidráulica pese a que muy cerca atraviesa el río Tecolutla.

Por otro lado Pérez Pérez, comenta que la mayoría de los habitantes sobrevive de trabajar en el campo, pero lo que obtienen de la venta de cítricos no es suficiente para poder sobrevivir por lo que la mayoría de los jóvenes han tenido que emigrar a otros estados de la república, o de plano se encuentran en los Estados Unidos, siendo éste otro de los graves problemas sociales que enfrentan, la migración.

Comentan que cuando el auge petrolero, solo quienes tenían negocios de venta de comida o depósitos de cerveza y cantinas, fueron quienes obtuvieron beneficios económicos, pero son personas que en su mayoría ya no viven en la comunidad.

Por ello manifiesta con nostalgia, que ellos no pueden recordar con alegría la gran época petrolera, porque nunca obtuvieron un beneficio social.

SAN ANDRES UNA BOMBA DE TIEMPO

Numerosas líneas y ductos de Pemex que atraviesan parcelas y viviendas son una bomba de tiempo al no recibir mantenimiento
( Foto: Jorge Huerta E)

Pero contrario a lo anterior, los habitantes del Ejido Emiliano Zapata, siguen habitando sobre una bomba de tiempo, pues ellos aseguran que por esa zona atraviesan ductos y líneas, que durante 30 años no han recibido mantenimiento.

Las líneas de 12 y 14 pulgadas, se pueden observar por todos lados, algunas a flor de tierra, pues con la erosión y las inclemencias del tiempo, han quedado descubiertos.

En reiteradas ocasiones han sido testigos de las fugas y otros desperfectos que han sufrido las líneas, pero por fortuna no han pasado a mayores, aunque en estos momentos los riesgos pueden ser mayores.

A su vez las autoridades ejidales, han solicitado a las autoridades de Petróleos Mexicanos, un informe para delimitar la expropiación de 185 hectáreas, que separan al campo San Andrés con el ejido Emiliano Zapata.

Después de muchos años, estos documentos no han sido entregados por la Paraestatal a las autoridades municipales de Papantla, como tampoco han rendido un informe de las líneas que todavía son activas y cuales no.

A su vez los habitantes manifiestan que ellos temen se puedan presentar accidentes como los registrados en el sur de la entidad, como consecuencia de la falta de mantenimiento a las instalaciones. (02/octubre/05)

 

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